15 de noviembre de 2009

How can you not like The Cure?

Si un día vas a Dublin, visitame.
No hace falta que me traigas un ricardito, no me gustan de todos modos.
Ademas los omnibuses de ahí deben tener asientos propiamente dichos.
Y no voy a extrañar nada de acá.
Tantas cosas de mentira, tanta gente indiferente, no tienen dos dedos de frente.
Apuesto a que los brownies ahí me van a salir bien. Oportunidades.
Y cuando mi novio cumpla años le voy a hacer galletitas con los colores naranja blanco y verde. Las vamos a comer descalzos escuchando Mint Car de The Cure.
Pero para ir hasta allá primero vas a tener que acordarte que yo soy invisible. Y el aire que respirás también. Por eso me gusta Robert Smith. Al resto no los conozco más.

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